Turkesa

La fuerza del poder femenino

Turkesa es de Zaragoza y está afincada en Barcelona.

Desde que era muy pequeña empezó a dibujar y a demostrar su pasión por el arte, que ha ido mejorando, ya sea en el colegio, como en la Escuela de Artes y Manualidades de Zaragoza. Allí, mientras estudiaba, conoce a su primer mentor y profesor Ignacio Mayayo, para el que posa de vez en cuando y empieza a hacer pintura en vivo. Al mismo tiempo comienza a pintar en las calles, emezando lo que sin saberlo sería su carrera de artista urbana.

Después de mudarse a Valencia para estudiar Bellas Artes en la universidad, estudios que va dejando y continuando de forma intermitente durante una década mientras viaja, cambia de residencia y busca experiencias que aporten nuevas emociones a su arte. Pasa años viajando entre Cerdeña y España, luego estudió fotografía durante un año en Londres, donde empezó una carrera a jornada completa como artista.

Durante estos años, Turkesa exhibió en numerosas ciudades europeas, así como participar en festivales de graffiti internacionales alrededor del mundo, intentando hacer un lugar en el mundo para el arte femenino, especialmente en las áreas urbanas.

En los primeros años de su carrera, su alias de grafitera era Rabodiga, un nombre que proviene de la historia de su familia, pero unos pocos años después lo cambió por el actual TURKESA.

En 2011 empezó a tatuar en el estudio de su pareja, y de a poco empezó a mejorar su técnica. Al poco tiempo ganó un premio en la Exposición de Tatuaje de Barcelona a mejor artista novel del 2011. Desde entonces ha continuado evolucionando y creando un estilo personal pictórico y delicado.

Actualmente, Turkesa trabaja como tatuadora en Barcelona, y lo combina con la pintura mural y sobre lienzo, preparando a su vez algunas exposiciones en solitario.

La seña de Turkesa ha sido siempre la representación femenina, y desde el principio ha evolucionado a medida que la artista iba creciendo. Últimamente, está buscando nuevas formas de alejarse un poco de esta figura femenina que, de forma incosciente, ha usado repetidamente como su alter ego y, en su lugar, recrear una sensación de feminidad desde la lucha, basada en la naturaleza y lo desconocido.

Las influencias de Turkesa son las pinturas y pintores clásicos más tradicionales. Sin embargo, lo que de verdad ha inspirado a esta artista, es el ambiente que la rodea, y el mundo interior que es capaz de recrear a través de sus emociones.

www.turkesart.com